miércoles, 31 de agosto de 2011

Cuándo el adiós

Te diré adiós mañana Esta noche recibo
Todavía los ecos livianos de tu risa
Y no es fácil dejarte Nadie quiere acabarse
Nadie escolta su vida hasta el puerto en penumbra
Le besa el cuello helado y gime Hasta la vista
Si puede retenerla
Otra jornada más
Con palabras de hermano o regalos de amante
Tan solo los vencidos
Ellos ya recorrieron
Muchas veces la ronda y besaron los labios
Helados muchas veces
Como esta noche hago
Tú eres mi vida toda
Te diré adiós mañana
Esta noche respiro


Dos la buscan

Tiemblas poema? Presientes tu fracaso
Tu mismo nombre lleva certeza de imposible
Naciste para el tiempo y te engendró la nada
Levantar de la nada para el tiempo imposible
Esa es la concesión que me otorgó su ausencia
Tú que eres solo un viento un estertor mi duda
También sientes conmigo su negación tan ancha
También te crucificas en vilo del lenguaje
Son mis palabras tuyas y en tu extensión perezco
Somos inanidad tú y yo terco poema
Que la persigues siempre y conmigo peleas
El rival más indigno que conoció un amante

martes, 30 de agosto de 2011

A otro lugar

Dónde estás perla humilde
Dónde han ido a parar tu tersura de llama
Tu esplendor dolorido
En qué espíritu triste recalan tus palabras
Bálsamo de distancias
Por qué te separaste
Desprovista de mí de todo de ti misma
De tu esperanza misma
Que es sanar voluntades
Conjurar bendiciones
Hacer más bello un mundo que sin ti se desconoce
Vuelve ahora que aún es tiempo
Y estoy triste de nuevo
Me he entristecido adrede
Para que tú me sanes
Vuelve ahora que es tiempo
Antes que la alegría
Retorne de otras manos
Ya no la necesito
Si no es contigo
A solas
Esta tristeza mía
Impostora que te llama
No la dejes vivir
Sáname destruyéndola


Por qué el silencio

Todas las plegarias juntas cortejan el mismo silencio
Unívoco
No serían plegarias si pretendieran respuesta
Ruega aquel que desespera Quien espera solo pide
Yo esperaba y ahora ruego
Tú eres silencio profundo

Uno más, y marchito

Si hay espacio para un corazón más en tu semilla
Quiero ser yo también sangre arrojada a los surcos
Cada grano que esparces es tierra ya en el aire
Será fruto completo sin lluvia que lo toque
Eres tú - sembradora - vuelta misma del gozo
Vendaval de cosechas para la paz del alma
Ir en tus manos lentas serenando la brisa
Sobre un sembrado nuevo que auspicia voluntades
Darte la vida toda para que tú la granes
Mi voluntad es tuya para que la hagas mía
Creciendo entre las otras buscando tu sonrisa
Buscando todas juntas tu voluntad más alta
Así hasta que regreses
Espigando reflejos de corazones vanos
Ya sin gozo hermanados en tu ausencia tan larga
Eres tú - segadora - término del espejo
Con un corte acerado tu filo en su cuchillo

lunes, 29 de agosto de 2011

Mudanza

Cambia el paisaje pero no la impaciencia
Caja de resonancia nuestro pecho
Cuyas cuerdas terribles vibran solo con la marcha
En la inacción es un hueco mudo
Un bostezo que se llena como plomo
Aquí en mi pecho ahora vacío te deseo
Esta tormenta en cuya confusión me cierno
Como sobre una pena se cierne un ojo
Tú estás aquí ya Te presiento
De repente se han abierto las compuertas
Y fluye el corazón como una garra
Ah ser cascada impunemente
Sobre la piedra huir que se estremece
De tan lento morir
Átono pozo oscuro de impaciencia
Nunca más ya Aniquilarse
Agua en ti Para ti Siempre mudable
Piedra tú Destruirte Renacernos

jueves, 18 de agosto de 2011

Verba colligens

Encomendada a los sueños
Gris rama adolescente que el tiempo nubla
Verde opción de su palabra para la frutal mañana
Para la tarde olorosa elocuencia de tu fruto
Os llena la misma vida el mismo ardor os provoca
Tanto que sois - me parece - una sola y misma planta
Pero he perdido las horas de tu primavera humilde
Y te amo más justo ahora que has comenzado a morir
Vela en dulce línea clara que se decrece cantando
No tomes el fruto airado porque el tiempo ya lo busca
Refúgiate en tus palabras y espéralo silenciosa




miércoles, 17 de agosto de 2011

No así, Medusa

Sí es verdad soy piedra y tengo miedo
Todo lo petrificaste salvo el miedo que te huía
Me prometiste una ráfaga bienhechora en cada poro
Un rayo sólido que asentaría su densidad en mi estómago
Y barro nunca cruel siempre carne que se hiende
Empeñada en componer un cuerpo exento
Eras tú dueña del viento del rayo o las humedades?
Dueña de qué - solo arcilla huesos rotos y arrojados
Deseabas imitar la extenuada
Piel de la salamandra - su excelencia
Con tierra fingida y seca - colación de los gusanos
Tú que eres muerte de uno hoy para el dolor de todos

lunes, 15 de agosto de 2011

Muerte de una mantis

Aparte del dolor que atenaza el mundo en su nacimiento
Qué otra cosa queda en ti ahora que todos se han ido
Sola te mueves oscura tropezando en la avenida
Tú eras la culminación por la que morían los soldados
La crueldad más que humana de tu beso era su bálsamo
Porque ya estaban henchidos de la impiedad de los hombres
Por ti escrutaba unos ojos nuevos el padre y a veces
En la noche silenciosa sobre el lecho de los hijos
Recordaba una palabra - liviandad - y cómo asfixian
En su garganta los ecos: padre hijo rama peso
Amigo confuso aprieta el hombro de su asesino
Mirando fijo a los ojos ¿Por qué? Por ella - resuena
La cuchillada era tuya de ti viene tú la hiciste
Y en el rictus del que muere hay un poco de tu risa
Si no hubiera de acabarse también la ciudad este puerto
El mar las islas el mundo todo el espacio las horas
Serías tú la única cosa que moraría en silencio
Embozada como ibas en el corazón del tiempo
Y te niegas a morir porque no conoces otra
Redención otra hermosura más emoción ni más hambre
Que te atenace las vísceras como ahora - hambre - nadie
Nadie en las manos del mundo y en el tiempo ya tú sola

domingo, 14 de agosto de 2011

A tu pesar, yo

Y tú no entiendes quizás que te significo en cada rosa
Que te experimento aún en la solemnidad del aire
Que arrojo ya mis pisadas detrás de mí como un lastre
Porque son moldes vacíos sin tu peso nada en suma
Y quieres desvanecerte lechuza en luna comienzas
A confundir los atajos del camino que a ti conduce
Huyes de mí no te culpo tú eres luna soy ribera
Te preciso en mis orillas para componer la noche
Tú otra cosa no precisas salvo las mareas donde
Te sumerges y comprendes que eres luna en retirada
Nada precisas me olvidas y vuelvo a ti en cada rosa
En cada pisada vana que no se llena contigo
Y te preciso en la noche porque tu amor ya en el día
Se perdió entre fumarolas balanceos madreselvas
Voces de carmín y aromas que no significan rosas
Hay tanto de ti en el aire que no me basta contigo
Separo por cada roce de tus manos un sendero
Para encontrar otras manos tuyas mías que me guarden
Con más rigor más serenas con más caridad si cabe
Siendo tuyas ya son mías si en tu amor por fin me guardas
No te bastas a ti misma tú tampoco - me precisas
Aunque no lo sepas nunca siempre tal vez lo supiste
No es digno de mí - dirías - mas vivir vivir... Quién sabe?

Del mundo por ella

No quisiera recibir en mi pecho
Cosa alguna que no sea venerable
Todo refleja el mundo esta mañana
Todas las cosas hoy ya se hacen fruto
Para que yo lo recolecte y siga
Dando gracias
En cada respiración toma comienzo
Una carcajada limpia que no aguarda
Pieza a pieza impone al ojo lo real
El orden más perfecto que nunca él alcanzara
Hoy no es él quien dispone se deja moldear
Es espejo del mundo esta mañana
Todo hasta el mismo mundo es espejo de otro
Universo encantado donde fue a refugiarse
Ay la única voluntad que esta mañana huye
- Se ha embriagado de luna y desconoce su sitio -
Rubia estrella pasajera a la que grito Vuelve

Lo que nos hace


Aunque veas llorar a la madre en el acantilado
Y escuches renegar al fugitivo de su yugo
Sin sus lágrimas no habría para ella honor de madre
Ni podría calibrar su libertad un hombre
Si no hallara retorno posible a su atadura

Mejor tú

Viene una paz de nube galopando en la brisa
Saluda a la distancia y desciende entregada
Mas no la experimentan - ni su piedad - los hombres
Ni la piedad apenas que en la herrumbre se engendra
Solo tienen pupilas para una paz fingida
Para una paz de agua - sin piedad - solo un nombre
Solo coraza nada por debajo del pecho
Mas ellos la prefieren y hace tiempo que huyeron
De las nubes y el cielo de su azul prominente
A la tierra entregados sombríos en penuria
En penuria por siempre a la paz sustraídos

sábado, 13 de agosto de 2011

Y sí, la fantasía

En una sonrisa entera abandonaron su oro todos los corsarios
La hicieron piedad del orbe redención de su causa
Y en el frunce de unos labios recobraron su infancia deshojada
Ogros viajeros asaltados de humanidad regresan
Deponen su apetito ilícito y se nutren de labios vistos
Príncipe viajero escoge otra senda Al fin la senda
La paloma hechizada reparado su vuelo
Tiene norte enramada y casa a la deriva
Todo converge ahora en su boca apacible
De las órbitas una recomienza su paso
Hacia un centro nuevo todo y vivo que no se tiene
Que no se penetra nunca ni se presiente ahora
Lleva enhebrado apenas en la extensión de su brazo
Un mundo nuevo todo y vivo que se sostiene
En una fe penetrante que nunca ha presentido
Hombres como amapolas en sus llanuras
Y en los picos de sus montes rebatos como carámbanos
Buscan un sol diferente que no retire su piedad a los corderos
Un viento silencioso que las copas altas llamen mansedumbre
Del agua 
Del agua desean un paso cadencioso sin ruido de cristales
Y para la tierra toda que ha de venir se dan ellos
Camino nuevo hacia el mundo que ha de venir seguro
Lejos 
Donde una órbita nueva termina
Lejos 
Donde una sonrisa entera resplandece como un orbe

Pero pocas

Para decirte lo que quiero bastan
Meras palabras pocas unas cuantas
Pero el poema perfecto que pudiera cantarte una vez sola
Definitiva
Para siempre Que ya, en ningún sitio
Nadie te celebrara de nuevo, porque apenas
Si sería necesario, consumada
La perfección y su nombre aquí en la tierra
Ese poema vivo se me queda
Muerto entre las palabras que te digo
Y al leerlas de nuevo lo condeno
Maldigo su tozuda independencia
No maldigo a las palabras que lo celan
Es a él
Que se oculta
Que se muere
Y se niega
La existencia
Que me niega su dominio Será otro
Quien lo someta al fin a tu derecho
Quien lo presente atado
La cabeza inclinada
Diciendo Esta es la luz extenuada
Que te negabas a nombrar Ya nunca

Dirección

Un corazón suficiente en la pradera
Pone en fuga el desierto, y eres tú
Eres la dirección que tomará su pulso
Allá lejos figura como un signo
La plomada
Cebo ventricular que presiona vidas
Latidos, caracolas, sonatas
En ti está la razón, todo lo tienes
Tienes hasta el desierto y la pradera
Que no son sino tú desovillada
Porque te reconcentras y te olvidas
De que tienes que ser ya tantas cosas
¿Dónde estás que la sangre te precisa
En el camino franco de las venas?
¿Dónde te has ido ahora que anochece?
¿Estás? Te necesito. No respondes
Tiene tu destrucción ya tanta fuerza
El cebo conjurado, el pacto hecho

Doce de agosto

Cielo ahogado en borbotones de luna
Hay luz y cobalto esta noche
Claman
Los ausentes su hora encanecida desnortada confusa
Es diversa su ausencia mas se apaga
Igual en la retina un sol que un muerto
Muertos
Como la luna muerta
Disueltos en el cielo que nos mata
Provocamos a los dioses sofocando
Nuestra piedad Somos nubes que remontan
Vapor sudario y estrella
Detrás las lágrimas

El ángel de Múnich

Es para que sepáis que una vez al menos
Pudo un hombre en la tierra conciliar el sueño
Para vuestra vergüenza la formé
Pura como una estrella sin rencillas
Le di manos de cobre fuertes como gacelas 
Y un aliento pertinaz que desenmascara ríos
A ti también, tú, bañada
En sangre y en cebada de acontecer caliente
A ti, ciudad de la ira, copa del Isar
Que las ondas no adormecen y la oscuridad no limpia
Tiranos
Como fantasmas fríos te buscan en la noche
Buscan tu forma noble, el rebrote calcinado
Piensan en la masacre, ahora, sombras, sombra
Ella misma otra vez de muerte incalculable
Pero tú estás ahí, estrella, muerte, río
Todo lo demoraste en sus manos de cobre
Para que por ti fuera ella más repentina
Ciudad de la fragancia ahora que ella vive
No hay espacio en tus venas para torrentes ya
Solo el fluir despacio, espacio a su cadena
Te busca su cadena, sí, para vestirte
La hice tal cual era, a vuestra imagen, sola
En su rostro buscaban serenidad los hombres
Y los niños su pecho en mitad de la muerte
Para todos había
Maternidad en rama, brotando al frente, toda
Pura flor repetida, maternidad salvaje
Desafiando en vano dagas, obuses, penas
En mitad de la muerte de los niños su pecho
Y ahora otra vez resiste, otra vez, perdonadla
Si a vuestras voluntades huyeron sus gacelas
De compasión rendidas
Encadenadla, sí, cuando su aroma pase
No dejéis terminar esa efusión, poesía
Espesor de la nada, rencor de la belleza
Contra una sementera de destrucción, aliento
Que separa del átomo falible una insolencia
De eternidad y luz, por todos, su sonrisa